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  14 de Setiembre de 2008  

 

Santa Misa en Lourdes
La Cruz recuerda que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, dice el Papa   

LOURDES, 14 Sep. 08 (ACI) .- Al celebrarse hoy la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el Papa Benedicto XVI celebró la Santa Eucaristía por el 150º aniversario de las Apariciones de Lourdes, y en su homilía destacó que la Cruz nos recuerda que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, nuestras debilidades y pecados.
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TITULARES DEL DÍA
EL PAPA EN FRANCIA

· Amor maternal de María inspira al hombre a convertirse a Dios, dice Benedicto XVI 
· Santo Padre a jóvenes en Lourdes: Como María, no teman decir sí a Dios
· La Cruz recuerda que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, dice el Papa 
· María enseña a orar y hacer de ese espacio un encuentro con Dios, recuerda el Papa 
· El Papa inicia esta tarde su visita a Lourdes por el 150º aniversario de las apariciones
· Desde París, el Papa pide a los creyentes huir de los ídolos de esta época  
· Benedicto XVI pide buscar siempre la belleza de la liturgia
· El Papa presenta a Cristo a jóvenes franceses como respuesta ante “pseudo sabidurías”  
· Benedicto XVI pide recuperar la búsqueda de Dios, “ese gran desconocido” 
· Santo Padre afirma que nada justifica el antisemitismo
· El Papa aclamado por los parisinos en su recorrido hacia Notre Dame

MUNDO

· Sarkozy regala al Papa una litografía con la imagen de Mozart, su músico favorito
· Sarkozy habla de las raíces cristianas de Francia y apuesta por una laicidad abierta

VIDA Y FAMILIA

· Más de 20 mil brasileños se manifiestan a favor de no nacidos 

PERFILES

· Anciano argentino sigue los pasos de su hijo y se ordena sacerdote

Católico al Día
Evangelio:
Mateo 18, 21-35
Homilía para hoy
Mateo 18, 21-35
Un pensamiento:
“El alma que está enamorada de Dios es un alma gentil, humilde y paciente.”
San Juan de la Cruz
Sabías que…
PALMA
Del latín: -palmae- que significa palma de la mano y hoja de la palmera, que usan ya los romanos como símbolo de victoria. Los pueblos que coinciden en asignarle altos valores a este símbolo ya que han desarrollado en torno a ella diversos ritos. Recordemos, empezando por lo más próximo, cómo es tradición entre nosotros colgar en los balcones los ramos bendecidos el Domingo de Ramos para que protegiesen la casa durante todo el año.
 
EL PAPA EN FRANCIA
LOURDES, 14 Sep. 08 (ACI).-Tras finalizar la Eucaristía por el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen de Lourdes, el Papa Benedicto XVI presidió el rezo del Ángelus en el que destacó que “el amor maternal de la Virgen María desarma cualquier orgullo; hace al hombre capaz de verse tal como es y le inspira el deseo de convertirse para dar gloria a Dios”.   

El Santo Padre explicó que la oración del Ángelus “nos ofrece la posibilidad de meditar unos instantes, en medio de nuestras actividades, en el misterio de la encarnación del Hijo de Dios. A mediodía, cuando las primeras horas del día comienzan a hacer sentir el peso de la fatiga, nuestra disponibilidad y generosidad se renuevan gracias a la contemplación del ‘sí’ de María”.

“Ese ‘sí’ limpio y sin reservas se enraíza en el misterio de la libertad de María, libertad plena y total ante Dios, sin ninguna complicidad con el pecado, gracias al privilegio de su Inmaculada Concepción”, prosiguió.

Tras precisar que la condición de Inmaculada no aleja a la Virgen María de los hombres y mujeres sino que la hace más cercana a todos, Benedicto XVI afirmó que en Lourdes como en todos los santuarios marianos del mundo “multitudes inmensas llegan a los pies de María para confiarle lo que cada uno tiene de más íntimo, lo que lleva especialmente en su corazón. Lo que, por miramiento o por pudor, muchos no se atreven a veces a confiar ni siquiera a los que tienen más cerca, lo confían a Aquella que es toda pura, a su Corazón Inmaculado: con sencillez, sin fingimiento, con verdad. Ante María, precisamente por su pureza, el hombre no vacila a mostrarse en su fragilidad, a plantear sus preguntas y sus dudas, a formular sus esperanzas y sus deseos más secretos”.

“El amor maternal de la Virgen María desarma cualquier orgullo; hace al hombre capaz de verse tal como es y le inspira el deseo de convertirse para dar gloria a Dios“, precisó.

Luego de explicar que María es escuela de encuentro con Dios, el Papa subrayó que en la Madre de Dios “la Iglesia puede ya contemplar lo que ella está llamada a ser. En Ella, cada creyente puede contemplar desde ahora la realización cumplida de su vocación personal. Que cada uno de nosotros permanezca siempre en acción de gracias por lo que el Señor ha querido revelar de su designio salvador a través del misterio de María”.

“Santa María, tú que te apareciste aquí, hace ciento cincuenta años, a la joven Bernadette, ‘tú eres la verdadera fuente de esperanza’. Como peregrinos confiados, llegados de todos los lugares, venimos una vez más a sacar de tu Inmaculado Corazón fe y consuelo, gozo y amor, seguridad y paz. Muéstrate como una Madre para todos, Oh María. Danos a Cristo, esperanza del mundo. Amén”, concluyó el Papa.

Para leer el discurso completo del Papa en el Ángelus en Lourdes, ingrese a: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=211  


VATICANO, 14 Sep. 08 (ACI).-Hacia el final de su homilía, en el marco de la Celebración Eucarística por el 150º Aniversario de las Apariciones de Lourdes, el Papa Benedicto XVI dedicó algunas palabras a los jóvenes presentes en Lourdes, alentándolos a seguir el ejemplo de la Virgen María y no temer a decirle sí al llamado de Dios.   

“La presencia de los jóvenes en Lourdes es también una realidad importante”, dijo el Pontífice. “Queridos amigos aquí presentes esta mañana alrededor de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud, cuando María recibió la visita del ángel, era una jovencita en Nazaret, que llevaba la vida sencilla y animosa de las mujeres de su pueblo”.

“Si la mirada de Dios se posó especialmente en Ella, fiándose, María quiere deciros también que nadie es indiferente para Dios. Él os mira con amor a cada uno de vosotros y os llama a una vida dichosa y llena de sentido. No dejéis que las dificultades os descorazonen. María se turbó cuando el ángel le anunció que sería la Madre del Salvador. Ella conocía cuánta era su debilidad ante la omnipotencia de Dios. Sin embargo, dijo ‘sí’ sin vacilar”, prosiguió el Papa.

También resaltó la importancia para la humanidad del sí de María pues gracias a este “la salvación entró en el mundo, cambiando así la historia de la humanidad. Queridos jóvenes, por vuestra parte, no tengáis miedo de decir sí a las llamadas del Señor, cuando Él os invite a seguirlo. Responded generosamente al Señor. Sólo Él puede colmar los anhelos más profundos de vuestro corazón. Sois muchos los que venís a Lourdes para servir esmerada y generosamente a los enfermos o a otros peregrinos, imitando así a Cristo servidor. El servicio a los hermanos y a las hermanas ensancha el corazón y lo hace disponible”.

Finalmente el Papa hizo un llamado a responder con generosidad a la vocación a la que Dios llama a cada uno: “En el silencio de la oración, que María sea vuestra confidente, Ella que supo hablar a Bernadette con respeto y confianza. Que María ayude a los llamados al matrimonio a descubrir la belleza de un amor auténtico y profundo, vivido como don recíproco y fiel. A aquellos, entre vosotros, que Él llama a seguirlo en la vocación sacerdotal o religiosa, quisiera decirles la felicidad que existe en entregar la propia vida al servicio de Dios y de los hombres. Que las familias y las comunidades cristianas sean lugares donde puedan nacer y crecer sólidas vocaciones al servicio de la Iglesia y del mundo”.


LOURDES, 14 Sep. 08 (ACI).-Al celebrarse hoy la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el Papa Benedicto XVI celebró la Santa Eucaristía por el 150º aniversario de las Apariciones de Lourdes, y en su homilía destacó que la Cruz nos recuerda que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, nuestras debilidades y pecados.   

“‘¡Qué dicha tener la Cruz! Quien posee la Cruz posee un tesoro‘. En este día en el que la liturgia de la Iglesia celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el Evangelio que acabamos de escuchar, nos recuerda el significado de este gran misterio: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para salvar a los hombres. El Hijo de Dios se hizo vulnerable, tomando la condición de siervo, obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. Por su Cruz hemos sido salvados“, dijo el Pontífice tras haber saludado y agradecido a las autoridades civiles y eclesiales por el trabajo realizado durante su visita pastoral a Francia.

El Papa recordó que en la celebración hodierna, “la Iglesia nos invita a levantar con orgullo la Cruz gloriosa para que el mundo vea hasta dónde ha llegado el amor del Crucificado por los hombres. Nos invita a dar gracias a Dios porque de un árbol portador de muerte, ha surgido de nuevo la vida. Sobre este árbol, Jesús nos revela su majestad soberana, nos revela que Él es el exaltado en la gloria”.

Seguidamente el Santo Padre relacionó la Fiesta de la Cruz con las Apariciones de Lourdes, mostrando cuanto “es significativo que, en la primera aparición a Bernadette, María comience su encuentro con la señal de la Cruz. Más que un simple signo, Bernadette recibe de María una iniciación a los misterios de la fe”.

“La señal de la Cruz es de alguna forma el compendio de nuestra fe, porque nos dice cuánto nos ha amado Dios; nos dice que, en el mundo, hay un amor más fuerte que la muerte, más fuerte que nuestras debilidades y pecados. El poder del amor es más fuerte que el mal que nos amenaza. Este misterio de la universalidad del amor de Dios por los hombres, es el que María reveló aquí, en Lourdes”, continuó el Santo Padre.

Más adelante reflexionó también sobre la misión de María y de la Iglesia en el mundo, diciendo que “María sale a nuestro encuentro para indicarnos los caminos de la renovación de la vida de nuestras comunidades y de cada uno de nosotros. Al acoger a su Hijo, que Ella nos muestra, nos sumergimos en una fuente viva en la que la fe puede encontrar un renovado vigor, en la que la Iglesia puede fortalecerse para proclamar cada vez con más audacia el misterio de Cristo. Jesús, nacido de María, es el Hijo de Dios, el único Salvador de todos los hombres, vivo y operante en su Iglesia y en el mundo. La Iglesia ha sido enviada a todo el mundo para proclamar este único mensaje e invitar a los hombres a acogerlo mediante una conversión auténtica del corazón. Esta misión, que fue confiada por Jesús a sus discípulos, recibe aquí, con ocasión de este jubileo, un nuevo impulso”.

“La ‘Hermosa Señora’ revela su nombre a Bernadette: ‘Yo soy la Inmaculada Concepción’. María le desvela de este modo la gracia extraordinaria que Ella recibió de Dios, la de ser concebida sin pecado, porque ‘ha mirado la humillación de su esclava’. María es la mujer de nuestra tierra que se entregó por completo a Dios y que recibió de Él el privilegio de dar la vida humana a su eterno Hijo. ‘Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra'”.

“Ella es la hermosura transfigurada, la imagen de la nueva humanidad. De esta forma, al presentarse en una dependencia total de Dios, María expresa en realidad una actitud de plena libertad, cimentada en el completo reconocimiento de su genuina dignidad. Este privilegio nos concierne también a nosotros, porque nos desvela nuestra propia dignidad de hombres y mujeres, marcados ciertamente por el pecado, pero salvados en la esperanza, una esperanza que nos permite afrontar nuestra vida cotidiana”.

Benedicto XVI hizo también una breve reflexión sobre la misión del Santuario de Lourdes, hablando de una vocación a “ser un lugar de encuentro con Dios en la oración, y un lugar de servicio fraterno, especialmente por la acogida a los enfermos, a los pobres y a todos los que sufren. En este lugar, María sale a nuestro encuentro como la Madre, siempre disponible a las necesidades de sus hijos. Mediante la luz que brota de su rostro, se trasparenta la misericordia de Dios. Dejemos que su mirada nos acaricie y nos diga que Dios nos ama y nunca nos abandona”.

Hacia el final de su homilía Benedicto XVI aseguró que que “María nos recuerda aquí que la oración, intensa y humilde, confiada y perseverante debe tener un puesto central en nuestra vida cristiana. La oración es indispensable para acoger la fuerza de Cristo. Dejarse absorber por las actividades entraña el riesgo de quitar de la plegaria su especificad cristiana y su verdadera eficacia”.

Para leer la homilía completa, ingrese a: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=210  


LOURDES, 14 Sep. 08 (ACI).-Al finalizar la procesión de las antorchas realizada en el Santuario de Lourdes, el Papa Benedicto XVI señaló en su discurso que “María nos enseña a orar, a hacer de nuestra plegaria un acto de amor a Dios y de caridad fraterna. Al orar con María, nuestro corazón acoge a los que sufren”.   

Tras finalizar el “Camino del Jubileo”, peregrinación que todo fiel es invitado a realizar en Lourdes visitando cuatro de los lugares importantes en la vida de Santa Bernardette, incluyendo el lugar de las apariciones de la Virgen Lourdes; y luego de que la procesión de las antorchas terminara, el Santo Padre recordó que “hace 150 años, el 11 de febrero de 1858, en el lugar llamado la gruta de Massabielle, apartada del pueblo, una simple muchacha de Lourdes, Bernadette Soubirous, vio una luz y, en la luz, una mujer joven ‘hermosa, la más hermosa'”.

“En la conversación, en el diálogo impregnado de delicadeza, la Señora le encarga transmitir algunos mensajes muy simples sobre la oración, la penitencia y la conversión“, prosiguió el Pontífice. 

Seguidamente, Benedicto XVI destacó que “Lourdes es uno de los lugares que Dios ha elegido para reflejar un destello especial de su belleza, por ello la importancia aquí del símbolo de la luz. Ante la gruta, día y noche, verano e invierno, una zarza ardiente brilla rodeada de las oraciones de los peregrinos y enfermos, que expresan sus preocupaciones y necesidades, pero sobre todo su fe y su esperanza“.

“Al venir en peregrinación aquí, a Lourdes, queremos entrar, siguiendo a Bernadette, en esta extraordinaria cercanía entre el cielo y la tierra que nunca ha faltado y que se consolida sin cesar”, dijo luego.

“Durante las apariciones, Bernadette reza el Rosario bajo la mirada de María, que se une a ella en el momento de la doxología. Este hecho confirma en realidad el carácter profundamente teocéntrico de la oración del Rosario. Cuando rezamos el Rosario, María nos ofrece su corazón y su mirada para contemplar la vida de su Hijo, Jesucristo”.

Tras recordar la visita del querido Siervo de Dios Juan Pablo II que visitara el Santuario de Lourdes en dos ocasiones y que enriqueciera el Santo Rosario con los Misterios Luminosos, el Pontífice subrayó que “la procesión de las antorchas hace presente ante nuestros ojos de carne el misterio de la oración: en la comunión de la Iglesia, que une a los elegidos del cielo y a los peregrinos de la tierra, la luz brota del diálogo entre el hombre y su Señor, y se abre un camino luminoso en la historia humana, incluidos sus momentos más oscuros”.

“Esta procesión –continuó– es un momento de gran alegría eclesial, pero también de gravedad: las intenciones que presentamos subrayan nuestra profunda comunión con todos los que sufren. Pensamos en las víctimas inocentes que padecen la violencia, la guerra, el terrorismo, la penuria, o que sufren las consecuencias de la injusticia, de las plagas, de las calamidades, del odio y de la opresión, de la violación de su dignidad humana y de sus derechos fundamentales, de su libertad de actuar y de pensar. Pensamos también en quienes tienen problemas familiares o en quienes sufren por el desempleo, la enfermedad, la discapacidad, la soledad o por su situación de inmigrantes. No quiero olvidar a los que sufren a causa del nombre de Cristo y que mueren por Él“. 

“María nos enseña a orar, a hacer de nuestra plegaria un acto de amor a Dios y de caridad fraterna. Al orar con María, nuestro corazón acoge a los que sufren”, explicó luego el Papa y añadió que “Lourdes es un lugar de luz, porque es un lugar de comunión, esperanza y conversión”. En contraste, precisó, “el pecado nos hace ciegos, nos impide proponernos como guía para nuestros hermanos, y nos lleva a desconfiar de ellos para dejarnos guiar. Necesitamos ser iluminados”.

“En este santuario de Lourdes al que vuelven sus ojos los cristianos de todo el mundo desde que la Virgen María hizo brillar la esperanza y el amor al dar el primer puesto a los enfermos, los pobres y los pequeños, se nos invita a descubrir la sencillez de nuestra vocación: Basta con amar”.

Finalmente, Benedicto XVI aseguró que muchas personas que “vienen aquí para ver, esperando quizá secretamente recibir alguna gracia” al regresar, “habiendo hecho una experiencia espiritual de vida auténticamente eclesial, vuelven su mirada a Dios, a los otros y a sí mismos. Les llena una pequeña llama con el nombre de esperanza, compasión, ternura. El encuentro discreto con Bernadette y la Virgen María puede cambiar una vida, pues están presentes en este lugar de Massabielle para llevarnos a Cristo que es nuestra vida, nuestra fuerza y nuestra luz”.

Para leer el discurso completo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=209  


PARIS, 13 Sep. 08 (ACI/Europa Press).-Benedicto XVI llegará esta tarde al santuario de Lourdes procedente de París para celebrar el 150 aniversario de las Apariciones de la Virgen a Bernardette Soubirous. El Papa iniciará a las 18.30 el camino del jubileo visitando la iglesia parroquial del Sagrado Corazón.   

Allí será recibido por el abad Bernard Saintvoirin, que le acompañará hacia la capilla del Santo Sacramento para dedicar un tiempo a la adoración antes de ir a las fuentes bautismales, conservadas en la iglesia, donde fue bautizada el 9 de enero de 1844 Bernadette Soubirous. El Papa visitará también la celda donde vivía la santa.

A las 19.15 horas acudirá a la gruta de las apariciones donde los monjes benedictinos cantarán el ‘Tú eres Pedro’ cuando el Papa haga su entrada a través de la puerta de Saint Michel. Luego descenderá por los arcos hasta llegar a la gruta y orará junto al uno de los mosaicos representando a la Virgen con el Niño.

Obispos y cardenales estarán presentes en la gruta para la oración del Jubileo. Fue en este lugar en el que la Virgen María se le apareció a Bernadette Soubirous en 18 ocasiones, del 11 de febrero al 16 de julio de 1858.

A las 21.30 asistirá al fin de la procesión de antorchas, finalizada la cual pronunciará un discurso. El camino del Jubileo comienza por el bautismo, culmina con la eucaristía y pone el acento también en varias dimensiones de la vida cristiana, como los sacramentos, la oración y la atención a los pobres.

Mañana domingo presidirá a las 10.00 horas una misa multitudinaria al aire libre para conmemorar el 150 Aniversario de las Apariciones en la que participarán peregrinos venidos tanto de Francia como de otros países, entre ellos España.

A las 17.15 horas se reunirá en el hemiciclo de Santa Bernardette con los obispos franceses a quienes hablará de la situación actual de la Iglesia gala y abordará temas como la necesidad de vocaciones o la nueva evangelización en la sociedad europea actual.

Después de reunirse con los obispos, participará en la procesión eucarística y, al igual que en la procesión de las antorchas, dirigirá a los fieles un discurso de carácter espiritual.

Con los enfermos

El Papa dedicará su último día en Lourdes a los enfermos, a quienes dedicará la misa del lunes 15 de septiembre, el mismo día en que la Iglesia celebra la fiesta de la Virgen de los Dolores. Después de la homilía administrará la unción a una decena de enfermos.

La misa tendrá lugar a las 9.30 horas ante la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Lourdes, después de la visita al oratorio del Hospital, donde santa Bernadette recibió la primera comunión y Benedicto XVI culmina el camino del Jubileo.

El Pontífice pondrá fin a su visita oficial a Francia y regresará a Roma hacia las 13.00 horas. El Papa será despedido por el primer ministro francés, François Fillon, con una breve ceremonia en el aeropuerto de Tarbes a las 12.25 horas. Ambos pronunciarán una corta alocución.


PARIS, 13 Sep. 08 (ACI).-El Papa Benedicto XVI presidió una multitudinaria Eucaristía en la denominada “Explanada de los Inválidos” de París, durante la cual recordó que Dios no pide al hombre que sacrifique su razón y urgió a los católicos a “huir de los ídolos” que los encadenan al “reino de la apariencia”.   

Más de 200 mil personas llenaron la Explanada de los Inválidos, conjunto monumental formado por el Hospital de los Inválidos, el Museo del Ejército y la Iglesia de San Luis de los Inválidos con el anejo Dôme (Cúpula), donde se encuentran las cenizas de Napoleón Bonaparte.

En su homilía, el Papa citó la primera carta de San Pablo dirigida a los Corintios que “nos hace descubrir hasta qué punto sigue siendo actual el consejo dado por el Apóstol. ‘No tengáis que ver con la idolatría’, escribió a una comunidad muy afectada por el paganismo e indecisa entre la adhesión a la novedad del Evangelio y la observancia de las viejas prácticas heredadas de sus antepasados”

“Fuera del pueblo de Israel, que había recibido la revelación del Dios único, el mundo antiguo era esclavo del culto a los ídolos. Los errores del paganismo, muy visibles en Corinto, debían ser denunciados porque eran una potente alienación y desviaban al hombre de su verdadero destino. Impedían reconocer que Cristo es el único Salvador, el único que indica al hombre el camino hacia Dios”, recordó.

Según el Pontífice, “este llamamiento a huir de los ídolos sigue siendo válido también hoy. La palabra ‘ídolo’ viene del griego y significa ‘imagen’, pero también ‘vana apariencia’. El ídolo es un señuelo, pues desvía a quien le sirve de la realidad para encadenarlo al reino de la apariencia“.

“¿No es ésta una tentación propia de nuestra época, la única sobre la que podemos actuar de forma eficaz? Es la tentación de idolatrar un pasado que ya no existe, olvidando sus carencias, o un futuro que aún no existe, creyendo que el ser humano hará llegar con sus propias fuerzas el reino de la felicidad eterna sobre la tierra”. De igual modo,”el dinero, el afán de tener, de poder e incluso de saber, ¿acaso no desvían al hombre de su verdadero fin?”, agregó.

Pero “la condena radical de la idolatría -afirmó el Papa citando a San Juan Crisóstomo, cuya memoria litúrgica se celebra hoy- no es en modo alguno una condena de la persona del idólatra. Nunca hemos de confundir en nuestros juicios el pecado, que es inaceptable, y el pecador, del que no podemos juzgar su estado de conciencia y que, en todo caso, siempre tiene la posibilidad de convertirse y ser perdonado”.

El Papa explicó que “Dios nunca pide al hombre que sacrifique su razón. La razón nunca está en contradicción real con la fe. El único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ha creado la razón y nos da la fe, proponiendo a nuestra libertad que la reciba como un don precioso. Lo que desencamina al hombre de esta perspectiva es el culto a los ídolos, y la razón misma puede fabricar ídolos”.

“Pidamos a Dios, pues, que nos ve y nos escucha, que nos ayude a purificarnos de todos nuestros ídolos para acceder a la verdad de nuestro ser, para acceder a la verdad de su ser infinito”, indicó.

Según el Santo Padre, “San Pablo nos invita a usar no solamente nuestra razón, sino sobre todo nuestra fe para descubrirlo. Ahora bien, ¿qué nos dice la fe? El pan que partimos es comunión con el Cuerpo de Cristo; el cáliz de acción de gracias que bendecimos es comunión con la Sangre de Cristo”

En este sentido, recordó que “desde hace veinte siglos el Señor resucitado se ha entregado a su pueblo” a través del “Santísimo Sacramento de la presencia real del Señor en su Iglesia y en toda la humanidad”.

“La Misa nos invita a discernir lo que en nosotros obedece al Espíritu de Dios y lo que en nosotros aún permanece a la escucha del espíritu del mal“, precisó y considero que “alzar la copa de la salvación e invocar el nombre del Señor” es “precisamente la mejor manera de ‘no tener que ver con la idolatría'”.

“Cada vez que se celebra una Misa, cada vez que Cristo se hace sacramentalmente presente en su Iglesia, se realiza la obra de nuestra salvación. Sólo Él nos enseña a huir de los ídolos, espejismos del pensamiento”, indicó.

En este punto hizo un llamado a “los jóvenes que se plantean la cuestión de la vocación religiosa o sacerdotal: ¡No tengáis miedo! ¡No tengáis miedo de dar la vida a Cristo! Nada sustituirá jamás el ministerio de los sacerdotes en el corazón de la Iglesia”.

“La esperanza seguirá siempre la más fuerte. La Iglesia, construida sobre la roca de Cristo, tiene las promesas de vida eterna, no porque sus miembros sean más santos que los demás, sino porque Cristo hizo esta promesa a Pedro: ‘Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder del infierno no la derrotará'”, exclamó.

“Con la inquebrantable esperanza de la presencia eterna de Dios en cada una de nuestras almas, con la alegría de saber que Cristo está con nosotros hasta el final de los tiempos, con la fuerza que el Espíritu Santo ofrece a todos aquellos y aquellas que se dejan alcanzar por Él os encomiendo a la acción poderosa del Dios de amor que ha muerto por nosotros en la Cruz y ha resucitado victoriosamente la mañana de Pascua. A todos repito las palabras de San Pablo: Huid del culto de los ídolos, no dejéis de hacer el bien”, concluyó.

Después de la Santa Misa, Benedicto XVI se dirigió a la nunciatura apostólica, donde almorzó con los obispos de la región.

Puede leer la homilía completa en http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=208


PARIS, 13 Sep. 08 (ACI).-El Papa Benedicto XVI alentó a sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y diáconos, a procurar que las “liturgias de la tierra” hagan presentir la belleza “de la liturgia, que se celebra en la Jerusalén de arriba, meta de nuestra peregrinación en la tierra”.   

Desde la Catedral de Notre Dame de Paris, donde presidió el rezo de las Vísperas solemnes, Benedicto XVI consideró que “las liturgias de la tierra, ordenadas todas ellas a la celebración de un Acto único de la historia, no alcanzarán jamás a expresar totalmente su infinita densidad”.

“En efecto, la belleza de los ritos nunca será lo suficientemente esmerada, lo suficientemente cuidada, elaborada, porque nada es demasiado bello para Dios, que es la Hermosura infinita. Nuestras liturgias de la tierra no podrán ser más que un pálido reflejo de la liturgia, que se celebra en la Jerusalén de arriba, meta de nuestra peregrinación en la tierra. Que nuestras celebraciones, sin embargo, se le parezcan lo más posible y la hagan presentir”, indicó.

 “¡Qué maravilla reviste nuestra actividad al servicio de la divina Palabra! Somos instrumentos del Espíritu; Dios tiene la humildad de pasar a través de nosotros para sembrar su Palabra. Llegamos a ser su voz después de haber vuelto el oído a su boca. Ponemos su Palabra en nuestros labios para ofrecerla al mundo. La ofrenda de nuestra plegaria le es agradable y le sirve para comunicarse con todos los que nos encontramos“, agregó.

En este sentido, recordó que “la Palabra de Dios nos ha sido dada para ser el alma de nuestro apostolado, el alma de nuestra vida de sacerdotes. A lo largo de la jornada, la Palabra de Dios se convierte en la materia de la oración de toda la Iglesia, que desea así dar testimonio de su fidelidad a Cristo”.

El Santo Padre exhortó a los sacerdotes a no tener miedo “de dedicar mucho tiempo a la lectura, a la meditación de la Escritura y al rezo del Oficio divino. Casi sin saberlo, la Palabra leída y meditada en la Iglesia actúa sobre vosotros y os transforma”.

Luego se dirigió a los seminaristas pidiéndoles conservar “siempre el gusto por la Palabra de Dios. Aprended, por su medio, a amar a todos los que encontréis en vuestro camino. Nadie sobra en la Iglesia, nadie. Todo el mundo puede y debe encontrar su lugar”.

El Papa pidió a los diáconos, que “sin buscar sustituir a los presbíteros, sino ayudándolos con amistad y eficacia” fueran “testigos vivos del poder infinito de la divina Palabra“.

A los religiosos, religiosas y todas las personas consagradas, Benedicto XVI les recordó que su “única riqueza -la única, verdaderamente, que traspasará los siglos y el dintel de la muerte- es la Palabra del Señor. Vuestra obediencia es, etimológicamente, una escucha, ya que el vocablo ‘obedecer’ viene del latín ‘obaudire’, que significa tender el oído hacia algo o alguien. Obedeciendo, volvéis vuestra alma hacia Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida. La pureza de la divina Palabra es el modelo de vuestra propia castidad; garantía de fecundidad espiritual”.

Benedicto XVI saludó al final a los representantes de las Iglesias cristianas y de las comunidades eclesiales, “que han venido a rezar fraternalmente las Vísperas con nosotros en esta catedral”.

“Pido ardientemente al Señor que crezca en nosotros el sentido de esta unidad de la Palabra de Dios, signo, prenda y garantía de la unidad de la Iglesia: no un amor en la Iglesia sin amor a la Palabra, no una Iglesia sin unidad en torno a Cristo redentor, no frutos de redención sin amor a Dios y al prójimo, según los dos mandamientos que resumen toda la Escritura santa”, indicó.

Puede leer la homilía completa en http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=207


PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI).- Decenas de miles de jóvenes franceses se encontraron con el Papa Benedicto XVI en el atrio de la Catedral de Notre Dame para saludarlo en su primera visita a Francia. El Papa los llamó a seguir a Cristo y abrazar su cruz en respuesta “a la seducción que ofrecen pseudo sabidurías religiosas o filosóficas, la superficialidad de la fe y la moral disoluta”.   

Minutos antes, el Pontífice presidió el rezo de las Vísperas solemnes en el interior del templo, acompañado por sacerdotes, religiosos y seminaristas franceses.

En su saludo a los jóvenes, recordó la reciente Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, y alentó a los jóvenes a “dar testimonio de Dios” y tener una vida de intensa oración.

“Os aliento, pues, a tener las palabras justas para anunciar a Dios a vuestro alrededor, respaldando vuestro testimonio con la fuerza del Espíritu suplicada en la plegaria”, dijo el Papa.

Asimismo, reflexionó sobre un pasaje de Carta de San Pablo a los Corintios y recordó que el Apóstol arremetía contra “peligros parecidos a los que hoy conocemos”.

Ante esta situación, aseguró que “la única sabiduría verdadera es la de Cristo” e invitó a los jóvenes a comprender cada vez mejor el sacramento de la Confirmación.

También se refirió a la cruz de Cristo como símbolo “de la sabiduría de Dios y su amor infinito”, “el testigo mudo de los padecimiento de los hombres” y la “expresión de todas sus esperanzas”.

“Queridos jóvenes, sé que venerar la cruz a veces también lleva consigo el escarnio e incluso la persecución”, agregó.

Al final de este encuentro, el Papa Benedicto XVI se dirigió a la Nunciatura. Mañana llegará al Santuario de Lourdes.

Para leer el mensaje completo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=206  


PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI).-El Papa Benedicto XVI señaló que “para muchos Dios se ha convertido en el gran desconocido” y advirtió que cuando el hombre pretende usurpar la funciones de Dios, “la formación del mundo puede fácilmente transformase en su destrucción“.   

Ante unos 700 representantes del mundo de la cultura francesa, incluyendo varios musulmanes, reunidos en el Colegio de los Bernardinos, el Papa se refirió al origen de la teología occidental, las raíces de la cultura europea y reiteró que a través de la razón se puede llegar a Dios.

El Santo Padre destacó la importancia de la cultura monástica occidental, cuyo objetivo era buscar a Dios. Precisó que esta búsqueda de Dios exige una cultura de la palabra y que la Sagrada Escritura, “teniendo en cuenta que se trata de una colección de textos literarios cuya redacción duró más de un milenio”, precisa de la interpretación.

“Sería fatal si la cultura europea de hoy llegase a entender la libertad solo como la falta total de vínculos y con esto favoreciese inevitablemente el fanatismo y la arbitrariedad. La falta de vínculos y arbitrariedad no son la libertad, sino su destrucción”, indicó el Pontífice.

Asimismo, se refirió al testimonio del Apóstol San Pablo, en este año dedicado a celebrar el 2000º aniversario de su nacimiento, y pidió a los hombres “dejarse encontrar por Dios“, considerando que “nuestras ciudades ya no están llenas de altares e imágenes de múltiples divinidades. Para muchos, Dios se ha convertido realmente en el gran desconocido”.

Según el Papa, una cultura “meramente positivista que circunscriba al campo subjetivo como no científica la pregunta sobre Dios, sería la capitulación de la razón, la renuncia a sus posibilidades más elevadas y consiguientemente una ruina del humanismo, cuyas consecuencias no podrían ser más graves“.

En este sentido, precisó que la base de la cultura europea es la búsqueda de Dios y la disponibilidad para escucharle, que siguen “siendo aún hoy el fundamento de toda verdadera cultura”.

“Un Dios solo pensado e inventado no es un Dios. Si Él no se revela nosotros no llegamos hasta Él. La novedad del anuncio cristiano es la posibilidad de decir a todos los pueblos que Él se ha revelado, Él se ha mostrado. Pero esto no es un hecho ciego, sino un hecho que en sí mismo es Logos (razón). Por supuesto que hay que contar siempre con la humildad de la razón para poder acogerlo”, indicó.

Para leer el discurso completo, puede ingresar a: http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/viajes/lourdes08/documento.php?doc_id=205  


PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI).-Al reunirse esta tarde en París con representantes de la comunidad judía en Francia, el Papa Benedicto XVI recordó que la Iglesia Católica se opone firmemente a toda forma de antisemitismo, del cual no hay alguna justificación teológica aceptable.   

Según informa la agencia Efe, el Pontífice indicó también en la Nunciatura Apostólica de París, en donde se reunión con una delegación judía encabezada por el gran rabino de París, Josep Sitruk, que “de nuevo siento el deber de rendir homenaje a todos aquellos que han muerto injustamente y a todos aquellos que han trabajado para que los nombres de las víctimas sigan en el recuerdo y no se olviden”.

Tras destacar que este encuentro se realiza en la víspera del “sabat”, Benedicto XVI alentó a fortalecer las relaciones con los judíos, a un mayor conocimiento y respeto mutuos.

Tras el encuentro con la comunidad judía, el Papa se reunió con el mundo de la cultura francesa, en un acto al que asistieron representantes de la comunidad musulmana de Francia.


PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI/Europa Press).-Miles de parisinos han salido a las calles para aclamar al Papa Benedicto XVI, que ha recorrido en el tradicional ‘papamóvil’ el trayecto que separa el colegio cisterciense de los Bernardinos, en el barrio latino, hasta la Catedral de Notre Dame a través de los muelles del Sena.   

Bajo un sol brillante y agitando las banderas vaticanas, los ciudadanos se agolpaban para ver a su Santidad, que llegó sonriente poco después de las 18.30 a Notre Dame, donde se reunirá con los obispos y sacerdotes en el interior del templo.

El Obispo de Roma celebrará las Vísperas y a las 20.15 horas saludará a los 15.000 jóvenes que se congregan desde primera hora de la tarde frente a Notre Dame. Previamente, pronunció un discurso ante unos 700 representantes del mundo de la cultura sobre las relaciones entre la fe y la razón.

MUNDO
PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI/Europa Press).-El Presidente francés, Nicolas Sarkozy, ofreció hoy al Papa una serie de regalos durante el encuentro que ambos mantuvieron en el Palacio del Elíseo, entre ellos una litografía en blanco y negro del pintor francés Zéphirin Belliard representando a Mozart, el músico preferido de Benedicto XVI. Además, le regaló una edición original de las ‘Provinciales’ del filósofo Blaise Pascal y la nueva versión de la medalla de la presidencia francesa.   

Tras intervenir en la Sala de Fiestas del Elíseo ante las autoridades francesas, donde defendió la idea de una laicidad compatible con la fe, el Santo Padre regresó a la Nunciatura. Poco antes de las 17.30 horas, llegó al colegio de los Bernardinos, magnífico edificio cisterciense situado en el corazón del barrio latino y recientemente restaurado donde Benedicto XVI se dirige a la comunidad cultural francesa antes de recorrer los muelles del Sena en papamóvil camino de Notre Dame.

Allí, celebrará las Vísperas con la comunidad eclesiástica y saludará a los 15.000 jóvenes congregados desde primera hora de la tarde en la plaza de la catedral para escuchar el mensaje del Papa en su primera visita apostólica a Francia.


PARÍS, 12 Sep. 08 (ACI/Europa Press).-“La laicidad positiva, abierta, es una invitación al diálogo, la tolerancia y el respeto”. Con esta frase pronunciada en el Elíseo junto a Benedicto XVI, que hoy realiza en París la primera etapa de su visita apostólica en Francia, el Presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha reafirmado su idea de laicidad en un país muy celoso de la estricta separación entre la Iglesia y el Estado. Además, el jefe del Estado galo ha asumido las “raíces cristianas de Francia”.   

“Al dedicar a París una de las etapas de vuestra visita honráis a Francia a través de un atributo que le es particularmente querido: su cultura, una cultura viva que hunde sus raíces entremezcladas en el pensamiento griego y judeo-cristiano”, dijo dirigiéndose al Santo Padre.

Sarkozy en primer lugar y Benedicto XVI a continuación pronunciaron sendos discursos ante un auditorio formado por la jerarquía eclesiástica francesa, miembros de las instituciones del Estado, movimientos juveniles y educativos, empresarios, sindicalistas, miembros de la comunidad científica y del mundo de las artes y las letras.

La “cara”, según Sarkozy, de una Iglesia en Francia “diversa, moderna, que quiere poner toda su energía al servicio de la fe“. Asimismo, entre los 150 invitados que acudieron a la recepción en la Sala de Fiestas del Elíseo figuraban representantes de otras religiones y tradiciones filosóficas y muchos franceses agnósticos o no creyentes.

“En la República laica que es Francia, todos os reciben con respeto, como líder de una familia espiritual cuya contribución a la historia del mundo y de la civilización no es ni contestable, ni contestada”, continuó el presidente galo que hizo una defensa del papel de la religión en la sociedad y la democracia.

“La democracia no debe cortarse de la razón, no puede contentarse con descansar en la suma aritmética de los sufragios, ni sobre los movimientos apasionados de los individuos”, dijo.

También es, según Sarkozy, “legítimo para la democracia y respetuoso con la laicidad” dialogar con las religiones que son “patrimonios vivos de reflexión y pensamiento, no sólo sobre Dios sino también sobre el hombre, la sociedad e incluso sobre la preocupación actual de la naturaleza”.

“Sería una locura privarnos de ello, sencillamente una falta contra la cultura y contra el pensamiento. Por eso apelo a una laicidad positiva”, sentenció. “En esta época de dudas, la laicidad positiva ofrece la posibilidad de dar sentido a nuestra existencia más allá de las creencias y los ritos”, abundó.

“Respeto las religiones, todas. Conozco los errores que han cometido en el pasado y los integrismos que las amenazan, pero reconozco el rol que han tenido en la construcción de la humanidad. Conozco la importancia de las religiones para responder a la necesidad de esperanza de los hombres, y no la menosprecio. La búsqueda de la espiritualidad no es un peligro para la laicidad“, insistió.

Por otro lado, mencionó la implicación de Francia para que Europa reflexione sobre la “moralización del capitalismo financiero” y dijo que los progresos de la ciencia en el área de la genética y la procreación plantean a las democracias “delicadas cuestiones de bioética” que no deben dejarse sólo en las manos de los expertos.

VIDA Y FAMILIA
BRASILIA, 13 Sep. 08 (ACI).-Más de 20 mil brasileños se manifestaron a favor de la vida de los bebés no nacidos durante la 2º Marcha Nacional de la Ciudadanía por la Vida, realizada en la Explanada de los Ministerios.   

Bajo el lema “Cómo legalizar la muerte si queremos la vida“, el Movimiento de Ciudadanía-Brasil sin Aborto, congregó a miles de niños, jóvenes y adultos en momentos en que el Supremo Tribunal Federal estudia el pedido para despenalizar el aborto de bebés anencefálicos.

“La marcha se realiza todos los años para sensibilizar a las autoridades y las personas para que no acepten la legalización del aborto”, declaró a la prensa la presidenta nacional del movimiento, Lenise Garcia.

Por su parte, el abogado de la Asociación Provida y Profamilia, José Miranda de Siqueira, afirmó que la marcha en la Explanada de los Ministerios es única en lo que se refiere a defensa de la vida en el país.

“Este es el más vivo, legítimo y verdadero acto de la población brasileña en defensa de la vida. Está más que claro que el pueblo está en contra del aborto. Los brasileños jamás aceptaron la muerte“, expresó.

PERFILES
RÍO CUARTO, 12 Sep. 08 (ACI).-La agencia AICA recogió el testimonio de Raúl Arturo Vera, un hombre de 75 años, viudo, padre de dos hijos –uno casado y otro sacerdote– y abuelo de dos nietos. Esta noche, el tenaz anciano será ordenado sacerdote en la diócesis de Río Cuarto.   

El cordobés, que trabajó desde los 18 hasta los 65 años en el correo, relató a la publicación “El Zonda” que su camino al sacerdocio comenzó con su Primera Comunión. “Aquel momento siempre lo tengo presente porque después unos amigos me invitaron a integrarme a un grupo de la parroquia. Posteriormente integré las secciones de la Acción Católica Argentina”, señaló y recordó que todos los años para Semana Santa realizaban misiones en diferentes capillas donde no había celebraciones presididas por un sacerdote.

Fue en una de estas misiones que conoció a Graciela, su esposa y madre de sus dos hijos.

“Antes de casarnos, le pedimos a Dios en el caso de ser padres de hijos varones que alguno de ellos fuera sacerdote”, comentó Raúl. Tuvieron dos hijos: Raúl y Fabián. El primero finalizó la secundaria e ingresó al seminario.

Su esposa falleció tras sufrir diversas dolencias. “Graciela fue una excelente esposa, que sufrió mucho antes de partir”, dijo Raúl y recordó que vivió ese momento con mucho dolor pero con la certeza de que su mujer estaba junto a Dios.

Tras su partida, Raúl decidió dedicar su vida al servicio de los demás. Con el apoyo de su hijo sacerdote y la autorización del Obispo de Río Cuarto, ingresó al seminario hace un año para completar la formación necesaria hacia el sacerdocio.

En la ceremonia, prevista para esta noche en la parroquia de la Merced, participarán sus nietos.

“Antes de la muerte de mi mujer nunca pensé que podría ir al seminario y recibir la ordenación como sacerdote”, aseguró Raúl y precisa que “la verdadera felicidad está centrada en el servicio a las personas más necesitadas, en tender una mano y acompañar a las personas enfermas o que atraviesan alguna circunstancia especial”.

“Aún tengo sueños y proyectos como sacerdote que quiero cumplir junto a Dios”, concluyó Raúl.
No

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Written by Ricardo Paulo Javier

septiembre 15, 2008 a 5:33 pm

Publicado en Catolicismo

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