ingrid_betancourt_2001.jpgMientras duró el cautiverio de Ingrid Betancourt y luego tras su liberación, siempre al referirme a ella, me gustaba calificarla como la rehén más emblemática de la historia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y no fue porque Ingrid fuese la más importante de todos los que han sabido capturar, o sea, se que es imposible por ejemplo, no considerar la relevancia política de su secuestro porque se trata de una dirigente política de primera línea, que incluso hasta llegó a ser candidata a presidenta por el país, pero lo que llevó a Ingrid a convertirse en el símbolo de los secuestrados fue nada más y nada menos que la atención especial que la prensa le dispensó mientras permanecía cautiva.

Sabemos lo que significa para cualquier persona aparecer tan solo un minuto en televisión teniendo posada sobre uno la atención de millones y millones de personas alrededor del mundo y bueno, fue precisamente eso lo que pasó con Betancourt, los medios de comunicación, sin excepción, decidieron tomarla como la imagen representativa, algo así como un símbolo de los secuestrados y gracias a esto es que hoy Betancourt está con vida.

Y precisamente esto es lo que Betancourt reconoció en las últimas horas mientras agradecía la distinción del Premio de los Medios de Sanssouci (M 100) por su valor y coraje, que se entrega en la ciudad alemana de Postdam.

La ex candidata colombiana dijo que sino hubiese sido porque los medios centraron tanto su atención en ella, hoy no estaría con vida, teniendo en cuenta los varios intentos de fuga que tuvo durante su secuestro, en tanto, que también sostuvo que eso contribuyó a la no violencia que primó en su liberación y sin dudas que fue así, como para también demostrar que los medios no son los cucos de la moral como a muchos les gusta mostrar.

Foto: El País