irak.jpgLa imagen de una joven iraquí, presa de un chaleco repleto de explosivos y rebelándose contra la orden de matar indiscriminadamente e incluso matarse ella misma, no solamente conmueve, sino que además produce una indignación tan grande… porque no se si estarán de acuerdo conmigo, pero en el lugar de esta casi niña (no se pudo determinar a ciencia cierta todavía su edad, aunque las autoridades suponen que oscila entre los 13 y los 17 años) deberían estar los verdaderos responsables de esta masacre sin sentido, como Bin Laden o el Señor George Bush y que ya lleva cuatro largos años degradando a la sociedad iraquí.

Increíblemente, esta chica de nombre Rania, se acercó a un puesto policial en la ciudad de Baquba, provincia de Diyala, donde tenía previsto inmolarse y le avisó a los policías que llevaba un arsenal debajo de la ropa, listo para ser explotado, pero que no quería dañar a nadie, inmediatamente, los agentes con sumo cuidado la desarmaron y la llevaron a una dependencia policial.

Aunque el episodio no pudo ser esclarecido del todo por las contradicciones que presentó la declaración de la chica, aparentemente, habría sido obligada a hacerlo por un grupo de insurgentes.

Lo que antes parecía que era una “profesión” excluyentemente para hombres, sorpresivamente y como consecuencia que las mujeres despiertan menos sospechas que los hombres, en los últimos años, hubo un incremento de las mujeres que se inmolan. En lo que va del año ya son 29 mujeres las que murieron en estas circunstancias y lamentablemente la cifra parece ir in crescendo.

Foto: Clarín