obama1.jpgY sí, es fija, cuando empieza la mala racha, no hay otra, como contra ella no se podrá, hay que sentarse a esperar a que se pase y vengan vientos a favor.
Este humilde consejo de una servidora es para el flamante candidato a presidente por el Partido Demócrata, Barack Obama, quien se ve que ya se consumió todo el crédito a favor durante las Elecciones Primarias de su partido, en las cuales se impuso, contra lo que cualquiera hubiese pensado, a la ex primera dama Hillary Clinton y ahora, además, los astros parece ser se empecinaron en su contra y nada le está saliendo bien…

Ayer, seguramente, se habrá atragantado con una medialuna mientras desayunaba leyendo los diarios cuando vio las recientes encuestas que ubican a su competidor Republicano, John McCain, unos cuantos puntos arriba suyo en la intención de voto y hoy, vuelve a estar otra vez en la mira de todos, tras descubrirse que tiene un hermano viviendo en en la más absoluta pobreza en una aldea de Kenia y al cual solamente vio dos veces en su vida.

Podría ser el guión de cualquier culebrón mexicano pero no lo es y lamentablemente, para las aspiraciones presidenciales del candidato afro americano no suma que se haya descubierto que tiene un medio hermano menor, de parte de padre, George Hussein Onyango Obama de 26 años, que vive en una choza con menos de un dólar al mes. Mientras en su campaña se juegan millones.

Es que más allá de las cuestiones privadas y domésticas que llevaron a la separación de ambos hermanos, no se puede soslayar que hay una clara falta de humanidad de parte del candidato, quien sabiendo de la situación marginal de su hermano, lo conoció allá por el 2006 en el marco de una gira que emprendió por África Oriental, nunca hizo nada para darle una mejor condición de vida.

Si con su propia sangre mantiene esta indiferencia y sin querer hacer generalizaciones, pero los hechos me superan, la verdad, realmente se abre una duda respecto de la calidad humana del senador por Illinois.

Foto: Clarín