A pesar de las acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos, por un lado Georgia anunciando su apego a una tregua y denunciando a Rusia por no ceñirse al alto al fuego y por el otro, Rusia, acusando al gobierno georgiano por lo mismo y pese a que aún es muy débil, por lo reciente, el acuerdo de paz alcanzado gracias a la mediación de la Unión Europea (UE) ya es un hecho el retiro lento, pero retiro al fin de las tropas rusas de territorio georgiano.

El primer paso para el fin de las hostilidades lo dio Rusia hace muy pocas horas, que a priori era la que más dura e inflexible se había mostrado luego del comienzo del conflicto armado, cediendo el control de la estratégica ciudad georgiana de Gori y aceptando el compromiso tomado a instancias del presidente francés Nicolás Sarkozy, quien actuó como mediador, de retirar sus fuerzas a las posiciones que tenían antes del enfrentamiento.

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Sin embargo, el presidente ruso Dimitri Medvedev fue claro: todo se supeditará a las decisiones de las regiones georgianas pro rusas de Osetia del Sur y Abjasia a quienes se apoyará y respaldará antes que cualquier otro compromiso, y ya sabemos que éstas están decididas a lograr su independencia.

Pero no todo son buenas noticias, porque el conflicto del Cáucaso terminó por resentir muchísimo la relación bilateral entre Estados Unidos, confeso aliado y protector de Georgia y Rusia.

Fue sugestiva la decisión del ejecutivo norteamericano de enviar la ayuda humanitaria a su aliado a través de aviones y barcos militares y claro demás está decir que esto no cayó para nada bien en Moscú, desde donde se contestó a esta medida señalando que Georgia es el proyecto de Estados Unidos, casi anunciando otro conflicto en puerta…
Foto: AP