berlus.jpgNo iba a tardar en suceder algo así, sin ser adivina o pitonisa y tan solo utilizando el siempre bien preciado sentido común, desde acá se los venía anunciando…y pasó.

La durísima política contra la delincuencia que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi viene proponiendo desde que asumió hace unos meses y que principal y excluyentemente puso en su mira a la inmigración ilegal, como uno de los focos disparadores de la situación de inseguridad que se vive en la península, iba a terminar por producir una caza de brujas contra los inmigrantes, sin discriminar entre legales e ilegales.

Entonces, como bien sentencia el dicho: tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe…El endurecimiento de penas, sumado a la decisión de sacar al ejército a las calles para combatir a todo o nada a la delincuencia, se cobró las primeras víctimas inocentes por supuesto, como siempre suele suceder en estos casos.

Dos ciudadanas peruanas de 28 años que residen legalmente en la ciudad italiana de Roma, que estudian e incluso trabajan en relación de dependencia, fueron brutalmente maltratadas y agredidas por la policía local al ser confundidas con prostitutas mientras esperaban en la escalinata de la iglesia Santa María de la Vittoria a unos amigos y se convirtieron en el nuevo objetivo de la xenofobia que nació en el poder pero que ahora con estas pruebas ya es claro que se está esparciendo hacia toda la ciudadanía como me temía, lamentablemente y complicando aún más la resolución de la problemática.

Foto: ADN