vaticano.jpgSancionan a un cura italiano por confesar su orientación sexual.- El Vaticano continúa aplicando políticas retrogradas y excluyentes. La expulsión en tiempo record de un cura que confesó ser homosexual es la última prueba de su postura homofóbica. La discusión que la Iglesia no quiere tener en su interior, los propios fieles y seguidores la tienen en la calle y en los espacios públicos.

Un religioso reconoció ser homosexual en un programa de la televisión italiana. Aunque desde el medio de comunicación se protegió su identidad a través de efectos especiales que deformaban la imagen y la voz, la Santa Sede rápidamente ubico al sacerdote y no dudó en castigarlo. El Clero decidió suspender al eclesiástico por considerar que su accionar fue incompatible con la misión de la Iglesia.

La persecución de este religioso, generó una buena excusa para que desde el Vaticano se amenace a otros sacerdotes por tener una orientación sexual diferente a la que la moral cristiana considera respetable.

Hace apenas dos años el Vaticano dijo que no aceptaría a los homosexuales, ni a los que respetan y apoyan la cultura homosexual. La Iglesia no quiere reconocer que nos encontramos en el siglo 21 y que profesar la tolerancia y el respeto es el único camino para lograr el milagro de la paz.

Foto: AFP