ita.jpgAunque ni siquiera el número de soldados que empezó a patrullar algunas calles de Italia llegó a la mitad que se había prometido, el polémico y riguroso plan del primer ministro italiano Silvio Berlusconi de combatir la delincuencia con el ejército apostado en la vía pública, ya es un hecho.

Por eso desde que comenzó la semana es una postal bastante recurrente en las ciudades de Roma, Milano y Nápoles la presencia de soldados velando por la seguridad en las calles y en lugares sensibles como ser alguna sede diplomática extranjera.

Si bien se había anunciado hace unas semanas que aproximadamente serían 3.000 los efectivos que se destinarían para acompañar la tarea que ya realizan policías y carabineros, en esta semana tan solo unos 1200 salieron a patrullar las calles.

Obviamente la oposición no tardó en señalar la posibilidad que se esté ante una típica maniobra de promoción de Il Cavalieri, porque claramente no se cumplió con lo prometido, sin embargo, desde el gobierno, volvieron a ratificar que la semana próxima se incrementará, como se afirmó, el número de personal de las Fuerzas Armadas que patrullará las calles de la península.

Finalmente entonces y a pesar de la andanada de críticas que recibió Berlusconi de parte de organismos que defienden los derechos humanos, porque la decisión vino acompañada de una dura persecución contra inmigrantes ilegales y asentamientos gitanos, la ciudadanía, casi en su mayoría que eligió a Berlusconi porque traía la solución al problema de la delincuencia, según las crónicas desde los distintos lugares, se sintió más segura con la presencia de los soldados en las calles.

Foto: Clarín