Archivo para Septiembre 18th, 2008
El peligro de la piñata
El peligro de la piñataPastor Tony Hancock Seguramente todos hemos tenido la experiencia de estar en una fiesta infantil y observar a los niños quebrar la piñata. Después de ponerse la venda y dar varias vueltas, el niño al que le toca queda desorientado. Algunas veces empieza a dar golpes locos al aire, y ¡cuidado si estás cerca de él! Muchos espectadores han sufrido daños personales en esta situación. ¡Esa desorientación puede ser peligrosa! En la vida cristiana existe gran peligro en la desorientación. El peligro no es tanto para los que nos rodean, aunque ellos se pueden ver afectados; el peligro más grande es para nosotros. Para estar bien orientados, hay dos cosas que tenemos que saber: quiénes somos y dónde estamos. Hazte esta pregunta: ¿Quién soy? En lo más íntimo de mi ser, ¿cuál es mi identidad? Los conceptos que trataremos hoy – quién soy y dónde estoy – se desenvuelven de diversas maneras en el libro de 1 Pedro. Las ideas que veremos hoy son fundamentales para nosotros como creyentes, y también para nuestro entendimiento del libro. Lectura: 1 Pedro 1:1-2 1:1 Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, Recuerden las dos preguntas que estamos contestando: ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? Vamos a empezar con la primera. I. El creyente forma parte de un pueblo escogido Empezando su carta, Pedro identifica a sus lectores después de identificarse a sí mismo. ¿Cómo? La palabra que los define es ésta:elegidos. Es decir, escogidos. Ésta es la realidad más básica acerca de ellos, lo que más los define. Ya que por inspiración del Espíritu Santo Pedro nos escribe a nosotros también, podemos tomar esta palabra y aplicarla a nosotros mismos. Pero, ¿en qué sentido? ¿Quién nos escogió? ¿Cómo? En el verso 2, se contesta la pregunta.
Y esta elección, esta decisión pasada, toma vigor en nuestra vida presente; La respuesta a nuestra primera pregunta, ¿quién soy? es muy simple. Si has recibido a Cristo como Señor y Salvador, eres un miembro del pueblo escogido de Dios, amado por él antes de la creación del mundo, llamado por el Espíritu Santo, para ser rociado con la sangre de Cristo y obedecerle. ¿Qué más necesitamos para estar seguros, confiados, satisfechos con nosotros mismos? No importa cuánto dinero tengas, qué tan atractivo seas, qué grado de éxito alcances, en Cristo eres de infinito valor e importancia. Dios te conoce y te ama. Pero esto nos lleva a nuestra segunda pregunta: ¿dónde estamos? Y la respuesta es muy importante: II. El creyente vive en tierra ajena
Una maestra cuenta de su experiencia con un estudiante pequeño en su clase de primaria. En su escuela, la costumbre era que los niños llevaran etiquetas con su nombre al frente, y atrás su parada de autobús. Entre sus niños estaba uno cuya etiqueta decía, puesto de frutas. ¡Qué raro nombre! pensó ella, pero hoy los padres tienen ideas muy extrañas. En todas las actividades trato de envolver a Puesto de Frutas, pero él no respondía. Al final del día llegó el momento en que todos los niños se subían a los autobuses, y ella quiso ayudar a Puesto de Frutas a encontrar su autobús. Volteó su etiqueta, y allí atrás decía Antonio. Un caso de mucha confusión y desorientación, porque ¡no sabía quién era! Nosotros como creyentes llevamos una etiqueta que dice, escogido. Esa etiqueta es la presencia del Espíritu Santo. Y detrás de la etiqueta tiene nuestra destinación: el cielo. No olvides tu identidad. No olvides que Dios te ama con un amor eterno. No dejes de portarte como un extranjero en esta vida. ¡Que toda nuestra vida sea una luz entre la oscuridad de este mundo! Pero quizás no eres parte de ese pueblo. No sé si Dios me ha escogido, dirás. Eso está en ti. Si hoy aceptas su oferta de la salvación, serás parte de ese pueblo escogido. http://roblesolarte.blog.com.es/2007/04/19/title~2124149 |
Pascua hebrea
Pascua hebrea
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Paulo Arieu
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La naturaleza comunitaria de la Iglesia
Leopoldo Cervantes-Ortiz, México

Ezequiel 37.15-28, Hechos 4.13-37
1. El “malentendido de la Iglesia”
Emil Brunner, otro de los grandes teólogos reformados del siglo XX, publicó un librito titulado así, El malentendido de la Iglesia, pues advirtió que, en efecto, la comprensión que hay sobre la Iglesia, dentro y fuera de ella, e incluso en ambientes ilustrados, es bastante incompleta. En primer lugar, partiendo de una idea destacad, fruto de las reformas religiosas del siglo XVI, una de las razones para este “malentendido” es el escaso entendimiento de las relaciones entre la iglesia “visible” (la que anda por el mundo y que se ha organizado externamente) y la “invisible” (la que sólo Dios conoce y en la cual identifica plenamente a sus elegidos). Su confusión con el mundo al dispersarse continuamente la pone en riesgo de ser nuevamente absorbida por él y perder su sustancia, máxime si está dispuesta a negociar su presencia y existencia a cambio de beneficios o privilegios. Su carácter de “sal” y “luz”, según las metáforas del propio Jesús, la obliga a reinventarse a sí misma todo el tiempo a partir de una adecuada comprensión de su origen, misión y esperanzas específicas.
Brunner insiste en que las comunidades cristianas deben aspirar permanentemente a convertirse en el modelo Ecclesia del Nuevo Testamento, pues es el modelo requerido para cumplir su función en el mundo:
La Ecclesia, en el sentido de koinonia Christou y koinonia pneumatos —y por lo tanto el cuerpo de Cristo— es donde el portentoso Espíritu otorga a cada miembro su don particular con el cual le asigna a cada uno su ministerio característico. La Ecclesia, creencia en la cual ellos profesan, es, en realidad, una realidad celestial, divina y, no obstante, es un tesoro en vasos de barro, algo que es perpetuamente malentendido y efectivamente distorsionado, no sólo por los de afuera, sino también por los fieles mismos. La maravilla de la gracia divina fue manifestada, no obstante, en el hecho de que estos malentendidos y distorsiones podrían ser superados en repetidas ocasiones y en el hecho de que, de nuevo, no sólo el ideal, sino también la Iglesia empírica triunfaba sobre conceptos equivocados muy humanos.[1]
Esta es una manera muy teológica de abordar y apreciar el gran malentendido de la Iglesia en su dimensión originaria, partiendo de los lineamientos bíblicos como en el AT, cuando Israel cayó, una y otra vez, en el malentendido de su propia misión, al identificar su orgullo nacionalista con el propósito divino de hacerlos no el pueblo más importante de la tierra, sino apenas su siervo para dar a conocer las bondades de Dios. Por ello, el profeta Ezequiel canta y añora la necesidad de restaurar al pueblo y a la nación entera desde nuevas perspectivas. El libro de los Hechos también da testimonio de cómo hubo una enorme incomprensión del rumbo que Dios estaba dando a la forma comunitaria de su pueblo. El esfuerzo de los apóstoles también estuvo presidido por un reajuste en su mentalidad sobre las características del “nuevo pueblo de Dios”. Prueba de ello son las tensiones ocasionadas por la incorporación de personas ajenas al judaísmo y el diálogo dirigido por el Espíritu Santo para llegar a acuerdos que normaran la convivencia cotidiana (diáconos), la aceptación o rechazo de las tradiciones judías (el “concilio” de Jerusalén, Hch 15), la autoridad de los apóstoles (Pedro, Juan y el propio Pablo) o la conformación de los equipos misioneros (Pablo y sus diversos colaboradores).
2. Los malentendidos sociales o sociológicos sobre la Iglesia
Así como la teología y la doctrina reformadas se han atrevido a reformular la naturaleza de la Iglesia desde los postulados más críticos que brotan el NT, en América Latina se han hecho esfuerzos profundos en ese sentido. Por ejemplo, en los años ochenta, el teólogo brasileño Leonardo Boff hizo una revisión de las “patologías” de su iglesia (Iglesia, carisma y poder) que le costó ser castigado por el Vaticano. Años más tarde renunció al sacerdocio. En el mismo país, Rubem Alves evidenció el grado de descomposición que había experimentado el presbiterianismo luego de poco más de 100 años de historia (Protestantismo y represión). Sus conclusiones fueron dolorosas y también le costó abandonar la iglesia que lo había formado. El pastor Zwinglio M. Dias, en un librito publicado en México (Discusión sobre la Iglesia), planteó también la necesidad de reinterpretar la presencia de la Iglesia desde un horizonte más genuino de servicio y misión al mundo. Rescató algunos énfasis como la relación Iglesia-mundo y la manera en que se puede vivir la realidad eclesiástica en medio de una situación de apertura al ecumenismo. Sus palabras son enfáticas:
Los reformadores, al definir la naturaleza de la Iglesia afirmaron: ecclesia reformata et semper reformanda est, esto es, la Iglesia reformada, siempre en proceso de reforma. Esta es la marca característica de la Iglesia revelada en el Nuevo Testamento. En la medida en que es fiel a sí misma, o, en la medida en que procura ser expresión del cuerpo de Cristo, la Iglesia debe estar procurando siempre nuevas maneras de ser en el mundo, para poder hablar con actualidad en el lenguaje de todos los hombres. Cabe entonces la pregunta: ¿Cuál es la forma de la iglesia hoy? […]
El N.T. llama a la Iglesia cuerpo de Cristo como designación profunda y clara. De este modo, la Iglesia no es una comunidad religiosa de los que vienen a Cristo sino ‘Cristo que ha tomado forma entre los hombres’. La Iglesia puede llamarse cuerpo de Cristo porque en el cuerpo de Cristo el ser humano y, por consiguiente, todos los seres humanos han sido elegidos. La Iglesia no es más que el fragmento de humanidad en el que Cristo ha tomado forma realmente.[2]
Además, ha trabajado también la necesidad de llevar a cabo transformaciones eclesiásticas ante nuevas situaciones. En “De la separación necesaria a la unidad imprescindible” explicó con mucha sensibilidad las razones para el surgimiento de la Iglesia Presbiteriana Unida, luego de años de persecución e incomprensión al interior de la Iglesia Presbiteriana de Brasil (IPB), equivalente directo de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México. Don José Luis Velazco, en México, lleva muchos años trabajando el tema de la Iglesia en sus diferentes matices, siempre preocupado porque la visión reformada domine la mente de las dirigencias y la militancia (véase: “La iglesia según la tradición calvinista reformada“).
El finado pastor Daniel Prince, junto con su esposa Olivia Quesada, en el segundo tomo de la Versión popular, actualizada y amplificada de la Confesión de Fe de Westminster, siguiendo algunas apreciaciones del peruano Samuel Escobar, resumieron un bloque de deformaciones sociales o sociológicas que se practican con cierta frecuencia entre nosotros.
1. La iglesia “teatro” se reúne para ver el desarrollo de un drama como la misa o una obra dramática con supuesta enseñanza cristiana.
2.La iglesia “sindicato” se reúne para recoger las cuotas de sus afiliados así como que su vida se concentra en defender a sus agremiados.
3. La iglesia “hospital” se reúne para sanar a los enfermos pues considera que la sanidad es la razón de ser del evangelio.
4. La iglesia “club” se reúne para planear alguna obra benéfica a la comunidad y que todos los miembros se relacionen entre sí.
5. La iglesia “institución” se reúne para demostrar que su burocracia funciona a manera de reloj y, comparada con otras, allí lo propuesto sí funciona.
6. La iglesia “sala de conferencias” se reúne para escuchar “excelentes ponencias” en voz de afamados oradores, pero su compromiso no va más allá de comparar el tema expuesto con el de la semana anterior.
7. La iglesia “discoteque” es la comunidad que se reúne para escuchar música “inspirada” y reduce su participación a cantar y “danzar” para agradar a Dios.
8. La iglesia “tienda de ofertas” se reúne para escuchar la oferta de amor y perdón divinos con métodos en los que no existe compromiso de parte del oyente, sólo… pruébelo, da resultado.[3]
Como se ve, todas estas (y otras) deformaciones alteran la concepción original de la Iglesia y destacan excesivamente algunos aspectos que pueden tomar el lugar de los demás, dañando la orientación de la Iglesia en una adecuada perspectiva transformadora y solidaria. La naturaleza comunitaria de la Iglesia es, pues, un enorme desafío para la experiencia del servicio, la enseñanza y el gobierno de la misma, pues estas realidades conforman parte importante de su misión interna y externa, y constituyen la razón de ser de todas las comunidades que desean, efectivamente, llevar el apellido de cristianas.
En el ámbito social y político, por ejemplo, la premisa básica para el comportamiento eclesiástico es el respeto y la práctica de la laicidad. Como expuso Máximo García Ruiz hace unos días en un congreso en Madrid: “Lo importante es poder armonizar los deberes ciudadanos con las demandas de la fe, y para ello tiene que existir una gran capacidad de respeto en los dos ámbitos, por parte del Estado y por parte de la Iglesia o confesión respectiva. Vivir la fe y mantener los compromisos de participación ciudadana sin que exista ningún tipo de incompatibilidad, aunque lleve unido una permanente tensión, es el reto que se plantea”.[4]
Notas
[1] E. Brunner, El malentendido de la Iglesia. Trad. de P. Pérez y E. Olvera. Guadalajara, Ediciones Transformación, 19, pp. 109-110. Énfasis agregado.
[2] Z.M. Dias, Discusión sobre la Iglesia. México, CUPSA, 1984, pp. 119, 120.
[3] D. Prince y Olivia Quesada, “Programa de entrenamiento”, en Versión popular, actualizada y amplificada de la Confesión de Fe de Westminster. México, CUPSA; 1990, pp. 74-75.
[4] M. García-Ruiz, El lugar del cristianismo en una sociedad laica. Barcelona, Lupa Protestante, 2008, p. 16.
Mensaje del XXVIII Congreso de Teología sobre “Cristianismo y laicidad”
Mensaje del XXVIII Congreso de Teología sobre “Cristianismo y laicidad”
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Asociación de teólogos y teólogas Juan XXIII
1.La libertad de conciencia y la libertad religiosa son derechos fundamentales de los que nadie puede ser privado y que están garantizados por la Constitución. Los poderes públicos están obligados a promover las condiciones para que dichas libertades de las personas y de las organizaciones sean reales y efectivas.
2.Al vivir en una sociedad plural desde el punto de vista de las creencias, el Estado tiene la obligación de velar por los derechos de todos los ciudadanos sin ningún tipo de discriminación, y para ello tiene que configurarse como un Estado laico e independiente. En este sentido, tiene que mantenerse neutral ante las diferentes opciones religiosas, garantizando a todas ellas el ejercicio de sus derechos, al margen del arraigo que hayan podido alcanzar o de su dimensión social. Consecuentemente, la libertad religiosa no puede estar condicionada ni subordinada a ningún criterio de tipo cuantitativo ni de conveniencia política o razones históricas.
3.El derecho a la libertad de conciencia no es un precepto religioso sino laico que, finalmente, ha sido aceptado por la religión cristiana, que está en la base de la secularización y de la laicidad.
4.La laicidad tiene una relación vital con la secularización. A la Iglesia no le compete indicar o definir el orden político de la sociedad, ya que cualquier intervención directa en este sentido sería una injerencia en un terreno que no le corresponde. El Estado tiene todo el derecho a defender su autonomía y libertad a fin de no convertirse en rehén de la jerarquía religiosa. Sin embargo, laicidad no significa que el hecho religioso debe replegarse al ámbito privado, renunciando a toda presencia en la vida pública.
5.Laicidad no equivale a irreligiosidad o ateísmo. Los cristianos debemos defenderla como garantía de la libertad de conciencia y de creencias
6.No puede hablase de una ética deducida directamente de la fe. La ética es laica, fruto de la razón humana, expresión de la conciencia individual y social, que nos concierne a todos. La relación de la fe cristiana con la ética se sitúa en el campo de las motivaciones y de la fundamentación, que no necesariamente tienen que ser religiosas.
7.La vivencia de la fe cristiana requiere incorporar saberes autónomos que proceden de los diferentes ámbito del conocimiento y del que quehacer humano. Sólo teniendo en cuenta a estos saberes se puede responder éticamente a los desafíos de cada momento histórico.
8.La laicidad, finalmente, es el marco jurídico y político en el que caben todas las creencias e ideologías. Los cristianos y cristianas están llamados a colaborar en la construcción de un Estado laico que haga posible una sociedad justa y solidaria, sin discriminaciones por razones religiosas, culturales o sociales. Los movimientos sociales constituyen la mediación necesaria para que el laicismo y el cristianismo sean motores de transformación social y de propuestas alternativas, y no se queden en una ideología legitimadora del orden establecido, como ha sucedido con frecuencia a lo largo de la historia. Este Congreso de Teología se compromete a trabajar junto con otros colectivos religiosos y laicos en la defensa de una ética cívica liberadora para todos los ciudadanos y ciudadanas, aportando aquellos valores evangélicos que pueden contribuir a un clima de convivencia pacífica, basada en la justicia. El horizonte de nuestro de nuestro compromiso ha de ser la realidad de la exclusión y la marginación, que se dan en el Tercer Mundo. En este Congreso hemos considerado especialmente la situación de América Latina y África a través de los testimonios y reflexiones de dos teólogas de dichos continentes.
Madrid, 7 de septiembre de 2008
http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1328&Itemid=1
Jesús, la persona sufriente y el sentido de la existencia humana
Jesús, la persona sufriente y el sentido de la existencia humana
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Paulo Arieu
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Todos lloramos a don Juan Luis
Manuel López, España

Hay un padre biológico, a ver, el que te inscribe en el Registro Civil y se hace cargo de tu crianza y educación. Por ley de vida, los padres mueren antes y nos dejan huérfanos… como huérfanos hemos de dejar nosotros a nuestros hijos cuando nos llegue el momento de emprender el último viaje, el que no tiene retorno. La vida es así de dura y así de triste y no faltan quienes piensan que no merecía ser vivida si no fuera porque los creyentes tenemos otro padre, un padre eterno, el “Padre nuestro que estás en los cielos”.
Supe que podemos tener un tercer padre cuando Juan Luis Rodrigo, mi pastor “de toda la vida” celebró con su esposa Josefina las bodas de oro del matrimonio. En un sentido y prolongado abrazo me besó y me llamó hijo. De repente, me di cuenta de que la figura de ”padre espiritual” estaba talmente hecha para él. Porque somos muchos los hijos espirituales del gran coloso del Evangelio en España que fue el pastor bautista don Juan Luis Rodrigo.
Dentro de unas horas se va a celebrar el culto en memoria de don Juan Luis en el nuevo templo de la Iglesia Bautista La Trinitat de Denia, de cuyas dependencias acabo de llegar de haber echado una mano en la confección del programa. Están de camino un autobús y docenas de coches particulares. Va a ser un culto multitudinario en el que correrán muchas lágrimas de pena por no tenerle ya entre nosotros, pero en el que estoy seguro que se van a escuchar en todo el Montgó los acordes de los himnos evangélicos de toda la vida Roca de la Eternidad, Más cerca, oh Dios, de ti y Grata certeza: ¡soy de Jesús!
¡Son tantos gratos recuerdos, a cual más entrañable, de tantos años de relación con mi pastor!… Antes de que dentro de unas horas centenares de hijos espirituales suyos rompamos a llorar por su muerte, estoy seguro de que desde el cielo él estará intentando hacer todo lo posible por tratar de “ofrecer un poco de aliento y enseñanza práctica a la querida gente de mi alcance”, como dejó dicho de su libro “Fruta Nueva”.
Su muerte me llena de muy honda tristeza, pues desde hoy soy uno de los muchos huérfanos de padre espiritual. Pero quedan sus palabras de aliento:
“…sigue habiendo esperanza
para todo aquel que se enfrenta
a la crudeza de los días difíciles”.*
* Juan Luis Rodrigo Marín, Fruta Nueva. Dinámica para la vida total. Sociedad Bíblica, Madrid, 1996).
Esta es la semblanza que publica el programa del culto En Memoria de Juan Luis Rodrigo en la Iglesia Bautista La Trinitat de Denia el 16 de septiembre de 2008:
Juan Luis Rodrigo
Juan Luis Rodrigo Marín (Alicante 3/7/1923 – Dénia 15/9/2008) fue pastor durante cerca de cuarenta años de la Primera Iglesia Bautista de Madrid en la calle del General Lacy 18. Desde su jubilación en 1990, en que se traslada a Ondara, ha venido asistiendo regularmente al culto en la Iglesia Bautista de Dénia como miembro honorario.
Casado con Josefina López Pérez, deja cinco hijos (Eunice, Rubén, Juan David, Dámaris y Gerson), hijos políticos (Sinfo, Paqui, María, José Luis y Natalie), doce nietos (Juan Marcos y María, Rebeca y César, Gerson y Débora, Josué, Eunice y Teo, Kenia, Rubén y Natasha, Vanesa y Nando, Marco, Samuel, Lidia, y Marcos) y tres bisnietos (Noemí, Rubén y Martín).
Su nombre ya está en la historia como uno de los líderes de referencia de la España Protestante. Fue uno de los fundadores de la Comisión de Defensa Evangélica en 1956 y oficial durante muchos años de la Unión Evangélica Bautista Española (UEBE), de la que fue presidente en dos ocasiones.
Juan Luis Rodrigo, “don Juan Luis”, fue un hombre entregado en cuerpo y alma a la iglesia. Pastor de una sola iglesia, supo pastorear su querida congregación al tiempo que fomentar las vocaciones. Durante su ministerio salieron de la iglesia de Lacy más de veinte jóvenes al Seminario Bautista.
Promovió las misiones, participando en los procesos de constitución de las iglesias bautistas de Sevilla, Jaén, Málaga, A Coruña y Madrid-Buen Pastor, entre otras. La de Lacy fue iglesia madre de las iglesias bautistas de Zaragoza, Córdoba, Oviedo, Bilbao, Valladolid, y de las de Madrid en los barrios de Villaverde, Barrio del Pilar y Puente de Vallecas, y en las localidades de Alcalá de Henares y Villalba.
Modelo de pastores, hombre de paz y concordia, pionero de las relaciones ecuménicas, Rodrigo fue ante todo un hombre humilde que huyó siempre de cualquier protagonismo, lo cual acrecentó su prestigio personal. Un coloso del Evangelio en España. El Consejo Evangélico de Madrid (CEM) le honró en 2007 con la Medalla de Honor del Consejo en reconocimiento a su ejemplar trayectoria. Está con el Señor. Su obra y su recuerdo quedan con nosotros.
Cacho Castaña, fuera de peligro
Cacho Castaña, fuera de peligro
Castaña fue internado por el agravamiento de problemas respiratorios en la clínica Los Arcos del barrio de Palermo y podría recibir el alta en los próximos días. “Está bien”, dijo la representante del cantante, y sostuvo que durante el fin de semana podría pasar a una sala de internación común.
Sandra, la joven esposa del cantautor, se ilusionó y declaró: “En una semana va a estar cantando de nuevo”. Ademas, precisó que Cacho tiene una bronquitis aguda y un poco de líquido en la base de los pulmones. “Tiene mal los bronquios por culpa del cigarrillo”, se explayó, según informa criticadigital.com.
En la puerta del sanatorio, la mujer del autor de clásicos como Café La Humedad y Garganta Con Arena, aseguró que el artista se halla estable. “Lo vamos a dejar internado hasta los primeros días de la semana que viene”, dijo.
LATAM: Reporte
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Las paradojas de Tinelli
Las paradojas de Tinelli
En la televisión es ya casi un lugar común decir que nadie resiste el archivo. Durante los últimos dos días, todo indicaba que ahora le tocaría al mismísimo Marcelo Tinelli caer bajo la implacable evidencia de hacer algo de lo que renegaba con sorna y visible mal humor.
Y es así porque el conductor se rebeló al aire en muchas oportunidades por haber sido nominado al Martín Fierro en el rubro de Mejor Reality. Protestó, se quejó y hasta hizo burlas al respecto, dice criticadigital.com.
Pero, he aquí lo insólito: la producción estaba contemplando incluir en ShowMatch un elemento típico del formato del reality, o sea invitar a los participantes a nominarse entre sí para eliminarse, una práctica habitual en Gran Hermano.
De hecho, ayer se deslizaba la posibilidad de que el conductor lo anunciara en la edición de anoche, como consecuencia de las recurrentes bajas mediciones.
En canal 13, los directivos parecían considerar que la tendencia iba en baja, y el propio Adrián Suar declaró durante el rally de promoción del filme Un Novio Para Mi Mujer que no podía asegurar que se mantendrían los formatos de concurso durante 2009.
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Madonna plantó a Chávez
Madonna plantó a Chávez
Publicado: 09/13/2008
“No pudo concretarse debido a que la única fecha pautada que tenía la interprete de Like a Virgen fue solicitada por uno de los países latinoamericanos que tenía prioridad dentro de la gira”, informa criticadigital.com.
“Y aunque existió la posibilidad de agregar una fecha adicional no se pudo llegar a un acuerdo porque la propia artista exigió que sus presentaciones en América Latina concluyeran el 20 de diciembre, para disfrutar sus vacaciones navideñas”, dijo la productora.
Agregó que los países de América Latina donde se presentará la reina del pop han rebasado sus expectativas en cuanto al número de presentaciones, “hecho determinante para no poder replantear la nueva fecha en Venezuela.”
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