morales.jpgCuando los gobiernos son aquejados por una profunda crisis que afecta la gobernabilidad de sus países parece que todos siempre echan mano al mismo recurso, cambiar por completo el gabinete, con el único objetivo que la gente crea que con esas modificaciones las cosas irán mejor. Pero todos sabemos que en realdad es un bleuf y que aunque en algún caso se la puede pegar con el cambio, hay situaciones que necesitan de cambios muchos más profundos y estructurales que un simple nombre al frente de una cartera ministerial.

Y precisamente esto es lo que está sucediendo por estas horas en Bolivia, su presidente, Evo Morales, acorralado por una profunda crisis social, política y económica que no le da respiro y ahora con el revés judicial que le impide la realización del plebiscito en el que pensaba lograr el apoyo para la reforma constitucional tan ansiada y tan resistida por los departamentos bolivianos rebeldes, anunció una renovación en varios puestos claves de su gobierno, creyendo, muy erróneamente, que con esto le pondrá punto final a la violencia y al descontrol que se apoderaron de su país desde hace un buen tiempo.

El cambio más sonado es el que impulsó en uno de los ministerios clave como lo es el de Hidrocarburos y Energía, la base de la economía del país, sustituyendo a Carlos Villegas por Saúl Avalos, pero ojo, que a Villegas no lo mandó a descansar a su casa, sino que lo mandó a sentarse al sillón de Planificación del Desarrollo. Y a este estratégico cambio ¿? le siguieron Ramiro Tapia en Salud y Carlos Romero en Desarrollo Rural y Agropecuario.

Esta renovación parcial de gabinete es la tercera ya que realiza el mandatario boliviano desde que asumió la presidencia, será la vencida como dicen de la tercera???

Foto: AFP